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EEUU: Tasas podrían seguir altas por menor fuerza laboral

WASHINGTON (AP) — Aún ansiosos por contratar, los empleadores de Estados Unidos están anunciando más convocatorias de trabajo de lo que hacían antes de que la pandemia de COVID-19 azotara al mundo hace 2½ años. El problema es que no hay suficientes postulantes. La fuerza laboral del país es de menor tamaño que antes de la llegada del coronavirus.

Las razones varían: una ola inesperada de jubilaciones, un descenso en la inmigración legal, la pérdida de trabajadores debido a fallecimientos y enfermedades por COVID-19. El resultado, sin embargo, es que los empleadores están teniendo que competir para contratar a trabajadores entre un grupo más pequeño y ofrecer sueldos constantemente más elevados para atraerlos. Es una tendencia que pudiera azuzar un incremento en los salarios e inflación elevada en 2023.

En un discurso reciente, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo que el déficit en el número de trabajadores y el incremento resultante en el salario promedio son los impulsores primarios remanentes de los incrementos de precios que siguen afectando a la economía.

Aunque las presiones inflacionarias han disminuido ligeramente en comparación con los niveles recientes, los más altos que se hayan registrado en cuatro décadas —los precios promedio de la gasolina se encuentran ahora por debajo de donde se ubicaban hace un año_, los costos aún están subiendo rápido en gran parte del vasto sector de servicios de la economía. En consecuencia, se preveía que la Fed elevara el miércoles su tasa de interés de referencia —y así ocurrió— por séptima ocasión este año, aunque en un nivel menor de lo que lo ha hecho recientemente.

El banco central ha elevado significativamente su tasa de referencia en tres cuartos de punto en cuatro ocasiones consecutivas, a un rango que oscila entre 3,75% y 4%. El miércoles la Fed subió su tasa de referencia medio punto porcentual, a un rango de entre 4,25% y 4,5%, su mayor nivel en 15 años, y muchos economistas prevén incrementos de un cuarto de punto en las tasas después de eso.

En conjunto, esos aumentos en las tasas podrían estar ayudando a que la inflación no suba tan rápido. Pero también han provocado incrementos agudos en los costos del crédito para consumidores y empresas, en hipotecas, préstamos para automóviles y tarjetas de crédito, entre otros préstamos. Muchos economistas han advertido que el declive resultante en los préstamos y en el gasto probablemente provocará una recesión en 2023.

Sin embargo, debido a que los incrementos en los precios siguen estando inquietantemente altos, Powell y otros funcionarios de la Fed han enfatizado que prevén mantener las tasas en su nivel máximo durante un periodo largo, posiblemente hasta el año próximo. El miércoles, miembros de la comisión del banco central que establece las tasas pronosticaron que su crucial tasa a corto plazo alcanzará un rango de entre 5% y 5,25% para fines de 2023.

En consonancia con una fuerte desaceleración, los funcionarios también pronosticaron que la economía crecerá muy poco el año próximo, expandiéndose sólo 0,5%, menos de la mitad de lo que se había previsto en septiembre.

Los salarios más elevados que muchos empleadores están teniendo que ofrecer no siempre generan mayor inflación. Si las compañías invierten en máquinas y tecnología más eficientes, los trabajadores pueden volverse más productivos: pueden incrementar su rendimiento por hora. Bajo ese escenario, los negocios podrían elevar los sueldos sin tener que subir los precios.

Pero la productividad ha estado especialmente débil en el último año. Y Powell ha hecho notar que los sueldos más altos probablemente impulsarán una inflación demasiado alta en el sector de servicios, el cual abarca desde restaurantes y hoteles a tiendas minoristas, servicios médicos y el sector del entretenimiento. Los empleadores en esos sectores requieren mucha mano de obra, y tienden a pasar sus costos laborales más elevados a sus clientes a través de precios más altos.

Los sueldos más elevados también suelen azuzar a los estadounidenses a seguir gastando, una tendencia que puede perpetuar un ciclo que mantenga altos los precios.

“Esta escasez de mano de obra que tenemos”, señaló el presidente de la Fed, “no parece que vaya a desaparecer pronto. Ha sido muy decepcionante y un poco sorprendente”.

La principal causa de la escasez de trabajadores, según investigaciones del banco central, es un incremento en las jubilaciones. En su discurso reciente, Powell hizo notar que ahora hay unos 3,5 millones de personas menos que tienen un empleo o están buscando uno, en comparación con las tendencias previas a la pandemia. De esos 3,5 millones, aproximadamente 2 millones consisten en jubilaciones “excesivas”, un incremento en los pensionados mucho más elevado de lo que se habría previsto con base en las tendencias preexistentes. Aproximadamente otras 400.000 personas en edad de trabajar han fallecido de COVID-19. Y la inmigración legal ha disminuido en más o menos 1 millón de personas.

Para Diane Soni, fue la experiencia de trabajar desde su casa y luego tener que soportar un regreso muy desagradable a su oficina lo que la llevó a jubilarse luego de trabajar 11 años como programadora de cómputo en la Universidad de California, campus de Santa Bárbara. Antes de la pandemia, Soini había disfrutado acudir al trabajo. Se sentía respetada por sus colegas. Había pedido, y se la habían dado, su propia oficina.

“Y entonces llegó la pandemia y se llevó todo eso consigo”, dijo Soini, de 57 años, que vive en Santa Bárbara.

No le gustaba comunicarse a través del Zoom y se sentía desconectada de sus colegas de trabajo. Una vez que volvió a la oficina, con frecuencia la hallaba vacía en gran medida. Las luces sensibles al movimiento se apagaban, y tenía que caminar junto a ellas para que volvieran a encenderse. Los baños para mujeres en su edificio, dijo Soini, con frecuencia estaban cerrados con llave.

“Simplemente pensé: ‘esto es horrible, odio esto’”, señaló.

Soini se jubiló en julio. Poco después, caminó 1.287 kilómetros (800 millas) del sendero de la División Continental a lo largo de los límites entre Montana e Idaho. La próxima primavera tiene pensado recorrer el Sendero Escénico Nacional de Arizona desde la frontera con México hasta Utah.

Soini y su pareja tienen una buena situación económica, señaló. Considera que la probabilidad de que ella vuelva a trabajar es de aproximadamente una tercera parte. Renunció a un trabajo de voluntaria que había aceptado una vez que comenzó a parecerse a un trabajo.

Además de azuzar la inflación, el hecho de que la fuerza laboral sea más pequeña está provocando otras consecuencias. Algunos negocios, en especial las tiendas minoristas y los restaurantes, han tenido que recortar sus horarios de operaciones, con lo que han perdido ingresos y han generado frustración entre sus clientes.

Jeffrey Moriarty, que administra una compañía de joyería de 42 años de antigüedad de propiedad familiar, llamada Moriarty's Gem Art en Crown Point, Indiana, djo que su empresa tuvo que cerrar su negocio de reparación de joyería a fines del año pasado, un servicio que había proporcionado durante 30 años, porque no pudo reemplazar al empleado que tenía hace mucho tiempo. Aunque el servicio de reparación sólo generaba aproximadamente el 15% de los ingresos de Moriarty, le permitía a la empresa diferenciarse de sus rivales del área.

“Ya es lo suficientemente difícil hallar trabajadores, pero un joyero de banco es una especie en extinción”, dijo Moriarty, refiriéndose al artesano que hace engaste de piedras y grabado. “Simplemente no puedes traer a alguien que carezca de experiencia”.

La forma en que la Fed manejará un mercado laboral robusto, con su efecto sobre la inflación, podría resultar peligroso. Powell y otros funcionarios del banco central han dicho que esperan que sus alzas en las tasas desacelerarán el gasto de los consumidores y el crecimiento del empleo. Entonces las empresas retirarían muchas de sus ofertas de trabajo, lo que disminuiría la demanda de mano de obra. Con una menor competencia para obtener trabajadores, los salarios podrían empezar a subir con mayor lentitud.

Incluso Powell ha mencionado una meta en los sueldos: considera que un crecimiento anual de los salarios de aproximadamente 3,5% es compatible con una inflación del 2%. Actualmente los salarios promedio están creciendo más o menos 5% o 6% al año.

Hace tres meses, los funcionarios de la Fed calculaban que la tasa de desempleo subiría a 4,4% el año próximo, del 3,7% donde se encuentra ahora. El miércoles pronosticaron un crecimiento más lento y mayor desempleo para el 2023 y el 2024. Se prevé que la tasa de desocupación suba a 4,6% para fines de 2023, en comparación con 3,7% en la actualidad. Eso marcaría un incremento significativo en el desempleo, lo que típicamente reflejaría una recesión.

“¿Qué es lo que se requerirá para hacer que el crecimiento en los salarios se desacelere a un grado que las presiones inflacionarias desaparezcan?”, preguntó Matt Klein, comentarista económico que escribe el boletín informativo The Overshoot. “Realmente desconocemos la respuesta”.

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La periodista de la AP Anne D'Innocenzio contribuyó a este despacho desde Nueva York.

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