JOSÉ BARRETO
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¿Qué nos espera en esta segunda temporada?
Todo lo bueno de la primera temporada lo llevaremos al extremo esta vez. La serie está más madura. En la anterior entrega, tratamos de introducir a la audiencia al mundo oriental y a los orígenes de Marco Polo. En esta, todo ha mejorado, desde los diálogos hasta lo visual. Se van a divertir.
La historia es parte fundamental de la serie. ¿Crees que resulte más atractivo para quienes gustan de la historia o no sientes que sea tan restrictivo?
No creo que sea del todo así. No creo que la historia sea el factor dominante de la serie, más bien es nuestra base. Siento que los nombres, las guerras, las fechas nos ayudan a darle algo más a los espectadores de lo que normalmente reciben en un show de TV. El objetivo de Marco Polo es entretener e ilustrar más a la gente sobre un periodo de la historia al que no muchos prestan atención (la China del siglo XIII). Es absurdo que no estudiemos con la misma minuciosidad al Imperio Mongol como al Romano o el Persa.
¿Qué sentiste cuando te propusieron el papel?
Siento que es el papel más importante de mi carrera hasta ahora. Estoy orgulloso de interpretar a un personaje tan significativo para Italia. Normalmente nos conocen por la pizza o la mafia, pero tenemos gente muy importante en la historia. Por otro lado, es genial que no estemos contando la historia de Marco Polo que todo el mundo conoce: nos estamos centrando en su etapa juvenil.
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¿Cambió tu percepción de Marco Polo con la serie?
Totalmente. Ahora lo considero como uno de los primeros hombres modernos porque no viajaba por comida ni por dinero, sino por curiosidad. Realmente quería crear un puente entre Oriente y Occidente.
Muchos críticos comparan la estructura de Marco Polo con la de Game of Thrones (GoT), ¿qué opinas?
Son shows muy diferentes. Marco Polo es historia; GoT es fantasía. Ahí ya hay un gran abismo. Pero últimamente me estoy acostumbrando a las comparaciones, ¿sabes por qué? Porque Marco Polo es un tan grande y épica como GoT.