Más de uno de cada tres jóvenes adultos en Estados Unidos vive con sus padres, una cifra en su punto más alto en los últimos 40 años, según un estudio que explica el fenómeno por el desempleo y el descenso de los matrimonios.
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En 2012, un 36% de los jóvenes de 18 a 31 años vivía con sus padres, indica el informe del Instituto de Investigación Pew basándose en cifras del censo, es decir, 21,6 millones de personas frente a los 18,5 millones de personas en 2007, al comienzo de la crisis económica.
Al menos un tercio de esos jóvenes eran estudiantes, agregó el estudio, que indicó que los más susceptibles de quedarse en el nido familiar eran los de edades comprendidas entre los 18 y los 24 años (56% de ese tramo etario) frente a los de 25 a 31 años (16%).
Son los hombres, más que las mujeres, los que prefieren quedarse con papá y mamá, un 40% frente a un 32%, según el estudio.
Este progreso lento pero seguro puede explicarse por el desempleo, que afecta más a este grupo de la población, una alza de la matrícula universitaria y la baja de los matrimonios.